En una iniciativa que promete revolucionar el acceso a derechos civiles, la senadora disidente del Partido Colorado, Lilian Samaniego, junto con legisladores de diversos bloques, presentó un proyecto de ley que modifica la Ley Nº 45/91 “Del divorcio vincular del matrimonio”, con el objetivo de implementar un mecanismo de divorcio exprés, más ágil, económico y accesible.
Durante su exposición, la senadora argumentó que la normativa vigente se ha convertido en una barrera para muchas parejas que ya acordaron disolver su vínculo matrimonial, pero que quedan atrapadas por los elevados costos judiciales y los procesos burocráticos. Samaniego afirmó: “La ley del divorcio hoy es un muro. Queremos convertirla en un puente humano, ágil y justo que permita a las personas rehacer su vida sin trabas burocráticas ni costos imposibles.”
Según la iniciativa, el divorcio por mutuo acuerdo —para quienes cumplen los requisitos legales— podría concretarse en solo tres días, sin necesidad de pagar tasas judiciales ni contratar abogados. La reforma propuesta incluye los siguientes puntos principales:
- Exigir un mínimo de un año de matrimonio antes de solicitar el divorcio.
- Comparecencia personal ante el juez, quien promoverá una fase de reconciliación temprana.
- Celebración de audiencia de ratificación entre 30 y 60 días tras la solicitud.
- Si no se confirma la voluntad de divorciarse, el expediente se archiva por un año.
- La sentencia sólo procederá si ambos cónyuges insisten en disolver el vínculo (consentimiento mutuo y perseverante).
- Presentación de documentos básicos (certificados de nacimiento, acta de matrimonio, cédulas, constancia de inexistencia de bienes en común).
- Supresión de tasas judiciales: el trámite no tendrá costos para las partes involucradas.
- Plazo máximo para sentencia: 72 horas una vez cumplidos todos los requisitos.
La senadora fundamentó la propuesta en el artículo 9 de la Constitución Nacional, que protege los derechos a la libertad y seguridad jurídica. En su intervención insistió en que esta reforma no busca promover el divorcio como algo deseable, sino brindar libertad a quienes ya decidieron transitar esa opción: “Permite que la justicia sea cercana, rápida y accesible para todos, especialmente para quienes más lo necesitan.”
Además, Samaniego señaló que muchos ciudadanos de sectores populares han expresado su impotencia ante la imposibilidad de costear el proceso; algunos incluso ya viven en nuevas relaciones sin poder regularizar su situación legal.
El proyecto ya fue presentado ante la Cámara de Senadores y ahora deberá pasar por las comisiones pertinentes antes de su debate en el pleno. Si prospera, Paraguay se sumaría a otros países de la región que ya emplean procesos simplificados de divorcio.




