Paraguay mira a sus ríos como un motor de desarrollo turístico y social. El plan de turismo fluvial presentado por autoridades y municipios ribereños propone integrar circuitos en el Paraguay y el Paraná con experiencias culturales, gastronómicas y de naturaleza en Asunción, Pilar, Ayolas y Encarnación. La idea es atraer a viajeros que buscan propuestas auténticas, de bajo impacto y con identidad local.
Rutas y experiencias
Habrá paseos en lancha por humedales, avistaje de aves, visitas a astilleros y a puertos históricos. En gastronomía, se impulsan ferias de cocina ribereña, con pescados de río y bebidas a base de yerba mate. La meta: crear empleo directo en guías, tripulaciones, artesanos y pequeños productores.
Infraestructura y seguridad
El programa prevé mejoras en muelles, señalización, rescate y capacitación para operadores. También se coordinará con Prefectura y Defensa Civil para protocolos climáticos, dado el comportamiento de caudales en temporada de estiaje y crecidas.
Impacto esperado
Con marketing digital y alianzas con agencias regionales, el turismo fluvial busca posicionarse como alternativa sostenible que complemente el turismo urbano y las rutas jesuíticas. La estrategia, dicen sus promotores, es convertir al río en un escenario vivo para el desarrollo local.



