La actriz mexicana María Antonieta de las Nieves, de 75 años, anunció que deja definitivamente de interpretar a su icónico personaje La Chilindrina, al que dio vida durante más de cinco décadas.
En una entrevista con la periodista Matilde Obregón, la artista confirmó que “La Chilindrina ya se fue”, dejando claro que, aunque podría aparecer en entrevistas o campañas, no volverá a realizar giras ni presentaciones en vivo. Según explicó, el ritmo de trabajo que mantenía —con funciones de circo y hasta cuatro presentaciones diarias— se volvió insostenible para su salud.
Motivos de su retiro
De las Nieves relató que su decisión se debe principalmente a su estado físico. En agosto de este año, durante una gira en Perú, sufrió una severa crisis de salud que la obligó a regresar a México para ser hospitalizada. Los médicos le diagnosticaron una baja de sodio (hiponatremia) y deterioro neurológico, consecuencia del desgaste físico y el consumo de medicamentos. En su peor momento, llegó a tomar hasta 19 pastillas al día.
También influyó en su decisión el fallecimiento de su esposo, Gabriel Fernández Carrasco, con quien compartió más de 45 años de matrimonio. Tras su pérdida, la actriz confesó que su ánimo y energía cambiaron, y comprendió que necesitaba reducir su carga laboral.
El legado de La Chilindrina
El personaje de La Chilindrina nació en 1971 en el programa El Chavo del 8, creado por Roberto Gómez Bolaños “Chespirito”. Con su risa inconfundible, pecas y travesuras, la niña de la vecindad se convirtió en una de las figuras más queridas de la televisión latinoamericana.
En 2021, María Antonieta de las Nieves fue reconocida por el Libro Guinness de los Récords como la actriz con la carrera más larga interpretando a un mismo personaje, tras más de 48 años consecutivos en el papel.
Una nueva etapa
Aunque se despide de los escenarios, la actriz no se retira completamente del medio artístico. Planea seguir participando en entrevistas, comerciales y encuentros con sus seguidores, pero en actividades más tranquilas. Además, desea dedicar más tiempo a sus pasiones personales, como la cocina, la pintura y el cuidado de sus mascotas.
Con este anuncio, se cierra un capítulo histórico para la comedia latinoamericana. La Chilindrina, símbolo de inocencia y picardía, deja los escenarios, pero su legado y su risa quedarán para siempre en la memoria de millones de fanáticos.




