El presidente electo de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció que recurrirá a Paraguay y a otras naciones amigas para enfrentar la crisis de combustibles que afecta al país. El líder centrista, que asumirá el cargo el 8 de noviembre, aseguró que ya inició conversaciones con gobiernos de la región y con Estados Unidos para garantizar el suministro de gasolina y diésel.
Durante una conferencia de prensa, Paz explicó que las gestiones tienen como objetivo asegurar el envío de hidrocarburos y restablecer la normalidad en el abastecimiento nacional. “Estamos coordinando con países amigos para resolver esta situación y devolver la tranquilidad a la población”, afirmó el mandatario electo.
La escasez de combustibles ha generado largas filas en las estaciones de servicio y afectado el transporte y la producción en diversas regiones del país. Desde inicios de 2023, Bolivia atraviesa una compleja situación económica marcada por la falta de divisas, la disminución de reservas internacionales y una inflación acumulada cercana al 17 %.
Paz, que obtuvo alrededor del 54,6 % de los votos en la segunda vuelta frente al exmandatario Jorge “Tuto” Quiroga, adelantó que su prioridad será estabilizar la economía y garantizar el acceso a los recursos energéticos.
Observadores internacionales de la Unión Europea (UE) y de la Organización de los Estados Americanos (OEA) destacaron la alta participación ciudadana y el trabajo del Tribunal Supremo Electoral (TSE) durante los comicios, considerados clave para el futuro político del país.





